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jueves, 29 de mayo de 2014

Palabras para C.

Pintura: An He


Yo sé que a veces piensas que la vida no es más que un decorado
donde no sirven champán ni días festivos.
Sé que a tu lado sólo ves relojes inservibles,
horas que se rompen como botellas en los parques.

Pero debo decirte que la vida es más que un nudo sin dedos,
que la vida es una mujer que se abre de piernas cuando te tratas bien,
que no puedes esperar a que sea el resto quien venga con regalos
aunque a veces tampoco pasaría nada si así fuera, ¿verdad?

Sería buena idea buscar una escoba de palabras
para barrerte por la noche el corazón,
cuando aúllan los lobos de la melancolía
y un nombre de 7 letras te estruja desde el pasado la garganta.

Pero tal vez no haga falta y sólo sea preciso
que dejes de esperar aquello que decides no encontrar.
Que no hay peor regalo que prohibirse la alegría
y sumarse al coro de los niños de veintitantos
que huyen de aquello que desean.

Sería bueno escapar de la autodestrucción por decreto
y volverte permeable alguna tarde
por si llueven cosas buenas por tu barrio.

Que yo sé que la vida te tiene reservados
cien veranos a la vuelta de la esquina,
canciones de ruptura que ya no hablarán de ti,
noches que durarán un año
porque pasarás esos 12 meses
abrazada al cuerpo que esperas.

La vida te tiene preparado un domingo
con forma de corazón y nombre de persona
y en la calle echarán una película
donde no ganarán los buenos pero al fin tú serás feliz.

Sé que se va a desplomar un cielo azul sobre tu casa
y serás capaz de ver lo que no ves:
que aquí afuera hay personas
que quieren dejar de ver a la niña
que se araña cuando no la miran
y eso sucederá muy pronto.

Que yo sé que sólo te hace falta conocerte
y perdonarte no haberte conocido mejor
cuando te culpabas por todo.
Que yo sé que ya eres esa persona
pero aún no quieres verlo y lo entiendo.
Que yo sé que tú eres el jinete y el caballo de carreras
y también el resto de jinetes y caballos de la carrera
y que ya estás en la meta.

Que yo sé que el camino hacia uno mismo
es el único que después del esfuerzo que supone
deja las suelas menos gastadas
y que en ese camino tú vas a dar
con brazos que te ofrecerán su paisaje,
con bares que no harán ya más preguntas,
con una soledad que no sea vista como una guillotina,
una soledad que romperás cuando tú quieras,
porque tú quieras, porque así te lo pida el alma,
para entregarte de lleno al amor más importante de tu vida,
el abrazo que se da uno mismo.

No tengo ninguna duda.
Sé que así sucederá.
Y que para que pase todo esto
solo hace falta una cosa:

que tú también lo sepas.

Autor: Marwan

miércoles, 21 de mayo de 2014

Reseña: Orgullo y prejuicio.

Orgullo y Prejuicio
Autor: Jane Austen
Género: Novelas / Clásicos Universales / Novelas Románticas
Idioma: Español


Resumen:

Orgullo y Prejuicio (Pride & Prejudice) fue publicado por primera vez el 28 de enero de 1813 y es quizás la novela más conocida de Jane Austen.
Su frase inicial es una de las más famosas de toda la literatura inglesa: “It is a truth universally acknowledged, that a single man in possession of a good fortune, must be in want of a wife.” (Es una verdad universalmente conocida, que un hombre soltero de gran fortuna tiene que desear una esposa).
La gran casa de Netherfield Park tiene a un nuevo inquilino: el señor Bingley, un joven atractivo, rico y... soltero. La señora Bennet está encantada, pues su deseo más ferviente es encontrar un buen partido para sus cinco hijas. Pero a Elizabeth, la más rebelde de las hermanas, quien de verdad le interesa es el señor Darcy, un joven arrogante y misterioso.

Mi opinión

Orgullo y prejuicio, sin duda alguna, es una de mis novelas favoritas de todo los tiempos. Una joya de la literatura universal que merece ser leída por todo mundo, aunque sea una vez en la vida.

Esta novela pudiera venderse, por así decirlo, como una historia que se basa única y exclusivamente en el amor entre dos personas,en que todo gira en torno a dos amantes que luchan para poder materializar su romance. Sin embargo, no del todo es así, Limitarse a catalogar la novela de romántica sería quedarse a mitad del camino. Esta historia va más allá; profundiza en muchos temas, rara vez tocado, en la Inglaterra del siglo XVIII.

La historia nos introduce en la familia  de los Bennet, un matrimonio con cinco hijas, en edad casadera o próxima. La señora Bennet, una mujer maleducada, quejumbrosa y de escasa inteligencia, está decidida a casar a sus hijas con el mejor postor, sin tener en cuenta los sentimientos de las mismas. Sus deseos se intensifican aún más con la llegada de Charles Bingley y Fitzwilliam Darcy, dos jóvenes apuestos, de excelente posición económica y muy buenos amigos. De inmediato surge ese ''clic'' entre Jane Bennet, la hija mayor de este matrimonio, y Bingley, pero no ocurrirá lo mismo entre Elizabeth y Darcy, que llevados por los juicios apresurado y el orgullo, entablarán una relación no muy saludable, que digamos. La tensión entre ello es casi palpable.

La relación entre Elizabeth y Darcy, al principio, no marcha del todo bien. La primera es una mujer inteligente, sensata e ingeniosa, que, a mi parecer, es la que lleva la rienda de la historia, el personaje que tiene más peso. Va analizando y sacando conclusiones de cada situación. Suele ser un tanto prejuiciosa, prejuicio que la lleva, en muchas ocasiones, a fiarse de las apariencias para definir a las personas. Aunque más tarde, se da cuenta que no siempre hay que dar crédito a las primeras impresiones. Por otro lado, tenemos a Darcy (Sí, lo admito, lo amo ¿y quién no ?) un hombre inteligente, con un carácter un tanto peculiar, que suele confundirse o mal interpretarse como un carácter producto del orgullo. Pero en el fondo, es un alma generosa, noble. Solo que él ha entendido la hipocresía con que se conducen  las personas que lo rodean, y no está dispuesto a adoptar esa misma postura solo para ''agradar''. Una de sus cualidades a resaltar es su alto grado de sinceridad.

Elizabeth y Darcy, protagonista de esta novela, personajes muy complejos e intensos, que te enamoran. Sus diálogos son exquisitos, mordaces y profundos, resultando ser  un manjar para cualquier lector. Cada uno tiene carácter diferentes, ideologías y forma de pensar desiguales, pero esas posturas y cualidades, un tanto superficial en comparación a lo que ambos estaban sintiendo, no impidió que renaciera el amor entre ellos. Claro, amor que logró concretizarse  después de un largo proceso de maduración, de exploración, de conocerse, a profundidad, uno al otro y así, al final, descubrir el universo maravilloso que habitaba en sus almas.
De ese modo, libre de todo prejuicio y orgullo, poder vivir, y disfrutar a plenitud su hermosa relación.



Me encanta  el ingenio y la finísima ironía de la prosa de Austen, quien la utiliza para criticar a una sociedad plagada de prejuicios y reglas absurda que rayaba en el rídiculo. Plasma de un modo magistral, con sentido de humor e ironía las costumbres de la sociedad británica de la época, los roles de los distintos status sociales, la posición de la mujer dentro de la sociedad y las relaciones de familia. Un relato agradable y envolvente, del que destacaría en particular la calidad de los diálogos; dialógos bien estructurados, realistas e inteligentes que te invita a reflexionar y a querer conocer un poco más de la complejidad de sus personajes.

''Es su novela más popular, y considerada por la mayor parte de los críticos como una obra maestra, la autora nos sumerge en una historia emocionante en la que ha creado a los personajes de manera tal que nos serán inolvidables.''
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Nota:  Es la primera vez que hago una reseña de un modo más formal, así que, espero que haya sido de su total agrado, y si no, acepto cualquier crítica constructiva.

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El Amor no sabe de imposibles


Imposible. ¿Dices imposible?.
Tú, que naciste del amor, fuiste sembrado como una semilla, germinaste en el interior del pequeño útero de una madre que se ensanchó grandiosamente para darte cobijo y arrullo.
Tú, que tu corazón late sin tu permiso y bombea la sangre que riega tu cuerpo y tus pulmones toman el aire del mundo y lo devuelven sin ni siquiera preguntarte.
Tú, que vives para sentir el milagro cotidiano que te regala cada despertar...
¡Por favor!, no me digas imposible cuando hables del Amor. 
El Amor no sabe de imposibles


Crédito: Mujer árbol 

domingo, 18 de mayo de 2014

Para usted, señorita.


No obligues a nadie a quererte. Quien se tenga que ir de tu vida, que se vaya.
Suelta esas amarras...Y déjalo ir. Dolerá algún tiempo, pero valdrá la pena.
Ya llegará alguien, aunque tarde 100 años , que te sabrá amar como te mereces.
No te desesperes...Espera. Lo bueno lo requiere.
Preciosa, no te pongas en el plan de mendigar amor, de recoger sobras que otros han tirado, de suplicar por un beso, una caricia…tú vales mucho más que eso.
Eres una joya preciosa, y quien te encuentre será verdaderamente afortunado.
Espéralo
Olvídate de buscar el ‘’amor’’ en cada esquina. A la larga eso sólo te añadirá más sufrimientos. Vales mucho para andar en esos afanes.
No vayas a confundir el amor con la necesidad.
Recuerda, que una mala decisión te puede caro costar
Ten calma...Espera.
Todo vendrá en su debido momento.
Sé que a veces te sientes sola y añoras tener a alguien que se preocupe y esté para ti...Es comprensible. Pero, es bueno que tengas claro que tu felicidad no es asunto de otros, tu felicidad no te la dará nadie más que tú, no depende de nada ni de nadie, solo de ti misma.
Guarda tus caprichos, tus desánimos, tus quejas….No te amargues por nada.
La vida es hermosa; disfrútala.
Vive cada día, y nada más. 


Escrito por Señorita Occidental 

jueves, 15 de mayo de 2014

Oda al día feliz - Pablo Neruda




ESTA vez dejadme
ser feliz,
nada ha pasado a nadie,
no estoy en parte alguna,
sucede solamente
que soy feliz
por los cuatro costados
del corazón, andando,
durmiendo o escribiendo.
Qué voy a hacerle, soy
feliz.
Soy más innumerable
que el pasto
en las praderas,
siento la piel como un árbol rugoso
y el agua abajo,
los pájaros arriba,
el mar como un anillo
en mi cintura,
hecha de pan y piedra la tierra
el aire canta como una guitarra.

Tú a mi lado en la arena
eres arena,
tú cantas y eres canto,
el mundo
es hoy mi alma,
canto y arena,
el mundo
es hoy tu boca,
dejadme
en tu boca y en la arena
ser feliz,
ser feliz porque si, porque respiro
y porque tú respiras,
ser feliz porque toco
tu rodilla
y es como si tocara
la piel azul del cielo
y su frescura.

Hoy dejadme
a mí solo
ser feliz,
con todos o sin todos,
ser feliz
con el pasto
y la arena,
ser feliz
con el aire y la tierra,
ser feliz,
contigo, con tu boca,
ser feliz.

Mujer, estás para que te amen.


Pintura de Maria Boohtiyarova y Andrei Belichenko

“Mírate caminar, mujer, estás para que te amen. Que se rompan las ventanas cada vez que pasas cerca y se hagan grietas en el piso con los zapatos que tocas, para que piensen en ti cuando se apagan las luces y seas el primer deseo que alguien pida al despertar. Mírate bien, mujer, no estás para que te engañen, ni que te quieran a medias. No estás para ser segunda opción.”
— Estefanía Mitre (Helena desnuda)





miércoles, 14 de mayo de 2014

Cuando sepas de mí


“Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.

Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos… nah.

A lo que iba.

Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.

Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.

Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.

Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.

Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.

Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.

A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.

Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.

Haz ver que me olvidas.

Y me acabarás olvidando.

De verdad.”


Autor: Risto Mejide

miércoles, 7 de mayo de 2014

Los 10 ladrones de tu energía


1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.
2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.
3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.
4- Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.
5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.
6- Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.
7- Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.
8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.
9- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.
10-Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.

D. Lama.

jueves, 1 de mayo de 2014

Abrazos de mamá


“LO ESTAS MAL ACOSTUMBRANDO A LOS BRAZOS” me afirmó una amiga.
-Díselo a la naturaleza, que lo ubicó 9 meses cerca de mi corazón, 9 meses al compás de mi respiración, 9 meses en compañía de mi voz.
Ella lo mal acostumbró primero, que sabiamente llenó mis pechos lecheros, para seguir siendo, uno los dos. 
Que te explique la naturaleza, por qué me sonríe cuando estoy fea y me estira los brazos loco de amor.
¿Que lo estoy mal criando en brazos cuándo no me pide zapatos, ni un auto de lujo, tan solo que lo tome, por besos babosos a cambio?
¡No me niego a sus brazos! ¿Por qué negarme?
Sería reprimir el amor más puro e incondicional. Me pide brazos porque después de pasar casi un año tan unidos como jamás lo volveremos a estar, nuestro único consuelo es abrazarnos, para no extrañarnos tanto y amarnos más y más.
Después de todo, más temprano que tarde aprenderá a caminar y todo esto será un hermoso recuerdo, de cuando una vez él fue bebé y mis brazos eran todo para él.
Así que , sin duda la naturaleza es más sabia que ambos, lo que para algunos es “mal acostumbrarlo a los brazos” él lo llama
AMAR, MAMAR, MAMÁ.
Ni los árboles sueltan sus frutos pequeños… los cargan hasta que estén listos, es lo natural (me dije).''